ZARAGOZA: Aquí algunos olvidan la trayectoria y la historia de...

Aquí algunos olvidan la trayectoria y la historia de la nación catalana, sus periodos anteriores de soberanía, y tampoco quieren recordar cómo Cataluña pasó a jurisdicción del estado español y de qué manera se ha introducido la lengua española en Cataluña. Bien al contrario, se alude con vehemencia a una supuesta unidad de todos los territorios del estado, cual destino predeterminado e inexorable.

Debemos recordar que durante siglos, y sin ir más lejos en los años del franquismo, desde Castilla se han lanzado ataques militares y políticos para eliminar la lengua y la identidad catalanas. En cambio, Cataluña no se ha prodigado en el uso de la violencia contra sus vecinos y raramente ha provocado algún tipo de conflicto armado. Sin embargo, se sigue pidiendo a los catalanes moderación, cuando ya han demostrado sobradamente poseer el “seny” que les mantiene alejados de tentaciones belicistas, y la lucha por la autodeterminación de Cataluña ha sido siempre pacífica y democrática. Al acabar el último régimen dictatorial, el estado español redactó una Constitución en la que intervinieron miembros del gobierno golpista, y donde no se reconocía la existencia de Cataluña ni de la lengua catalana. Asimismo, las fuerzas de seguridad encargadas del orden público continúan exhibiendo únicamente la bandera española.

¿Pueden los catalanes sentirse seguros? ¿Cómo pueden tener la certeza de que se han abandonado las intenciones de hacerlos desaparecer cuando el actual marco legal no les protege? La transición quiso pasar página como si no hubiera pasado nada, no se restituyó la dignidad de las víctimas y se pretende que las recientes atrocidades sean olvidadas sin más. Rodríguez Ibarra ha puesto en duda que algunas identidades del estado tengan la categoría de nación, cuando hasta la pírrica Constitución de 1978 admite que España es un estado plurinacional.

Y al llegar el 12 de octubre, día de la Hispanidad, es muy fácil para el ministro Bono hablar de concordia desde su posición y experimentar con homenajes al nazismo, pero no se puede exigir a los catalanes que se reconcilien por completo con aquellos que les han intentado eliminar y aun no reconocen su plena existencia.

El grado de aceptación de la diversidad por parte de los habitantes del estado es más bien escaso. Un amplio sector sigue incomodándose ante el uso regular de otras lenguas que no sean el español, y consideran que todo aquel que afirme que no es español, sino que posee otra identidad, debe ser tachado de radical. Para ese sector de españoles el pasado ha sido muy distinto y, aunque no se den cuenta, los privilegiados son ellos.

Ellos son los grandes afortunados, ya que nadie les ha discutido nunca su condición de españoles, pueden hablar su idioma en cualquier ámbito de la vida sin plantearse si deben hacerlo o no y sin que nadie les pida explicaciones por usarlo, y además no saben lo que es sentirse perseguido por su identidad o lengua.

Bueno, ahora borradme el post como haceis siempre. No contiene ningún insulto ni menosprecio, pero argumenta la legitimidad de los nacionalismos, y ante eso -como siempre- los patriotas españoles recurrireis a la fuerza.