Querido amigo: No te extrañe que nuestros socios europeos quieran suprimir las corridas de toros. Y no sé por qué razón. En la ciudad donde yo resido, los días de corrida de astados se llenan las calles adyacentes a la plaza, de cientos de coches con matrículas extranjeras que incluso los dejan encima de las aceras entorpeciendo el paso. Y los turistas se llevan de las tiendas de souvenirs, toda clase de artilugios toreros pues precisamente los hacen por ellos. Los que se oponen a estas cosas, son ... (ver texto completo)