Junto al Támesis, cerca del puente de Londres, se alza un complejo dónde sobresale una torre con una gran historia, ligada a la de sus guardianes, unos enormes cuervos negros, aunque la verdad más que guardines son protegidos de la torre, estos cuervos de la Torre de Londres, negros y brillantes, enormes y con una ala cortada, para evitar que escapen volando. Desde la época de Carlos III, las aves son protegidas en la Torre de Londres por decreto, y es que este rey era muy dado a aceptar profecías. ... (ver texto completo)