Una vez, preguntamos a otros niños que eran como nosotros e hijos de carboneros y la chiquilla del grupo un poco mayor que los otros, nos dijo: “ ¡Ay, hijo mío de Peralejos, de muy lejos…!” Y ya que cuento historias también puedo contar que una vez, en Montreal de Canadá, encontré una familia que se llamaban de apellido, Deza. Me dijeron que también había otras familias más con aquel apellido y que desconocían su procedencia. Estuvieron muy contentos de conocerme. El que entre en Internet, también ... (ver texto completo)
Acaso algún día, se vean los pueblos habitados por gentes de la inmigración, que hace siglos, vivieron por aquí, como son los moros. En muchos sitios los trabajos agrícolas los realizan ellos. Alguien dijo que La Historia se repite. Aquí podrían volver los tataranietos de aquellos que salieron en el año 1611 y que algunos todavía guardan la llave de las casas que habitaron sus antepasados, que marchaban con la esperanza de volver algún día no muy lejano. Por cierto, que en mi casa todavía hay vestigios ... (ver texto completo)