En el terreno educativo, los gobiernos autonómicos controlan un sistema de enseñanza que, cuando está en manos de nacionalistas, se convierte en un eficaz instrumento político al que llaman normalización, inmersión y otras lindezas similares.La enseñanza de las ciencias sociales, en especial de la Historia, es vergonzosa y manipuladora y está llena literalmente de mentiras. Y en cuanto al idioma, la voluntad de liquidar el castellano cae en lo totalitario.
Jp.
Jp.