Su forma, similar a Barqueta, se basa en el concepto de
arco atirantado, pero con un vano de 216 metros de luz y con el tablero y los
pórticos laterales en hormigón. Las
pasarelas peatonales laterales están protegidas del violento cierzo con un
escudo acristalado trasparente, decisión que pretende atraer gente al
puente para que sirva como área de descanso y observatorio del
río.