Estamos luchando contra las ideologías que pueden llevarnos hacia el terrorismo o justificarlo. Entre ellas, está el nihilismo, la doctrina que dice que las instituciones actuales deben ser demolidas hasta sus cimientos para que después algo nuevo y mejor pueda construirse sobre esas ruinas. El nihilismo está ahora en plena exhibición en Irak, donde la llamada insurgencia usa los asesinatos en masa y el sabotaje para tratar de evitar que una sociedad decente emerja.