La hipertrofia del argumento diferencialista y la insistencia en sacarlo a colación puede acabar por volverse en contra de los propios nacionalistas: los araneses ya empezamos a defender su especificidad respecto al resto de catalanes; en esa misma vestidura pueden envolverse con todo derecho los alaveses o las gentes de Las Encartaciones de Vizcaya respecto de los demás «vascos»; la pequeña minoría vascoparlante de Navarra ; y así, hasta el infinito. ¿Dónde poner término a los argumentos sobre el ... (ver texto completo)