Y además, en la bajante que hicieron para el
agua, se abrieron unas grietas y cuando llueve se llena todo eso de agua que queda estancada mucho tiempo, dañando seriamente la parez contigua que pertenece a la rampa de garaje del número 103 de la Avenida de
Navarra. Vamos, que nos tienen contentos estos arquitectos.
Saludos, Julio.