Tanto este papa como los anteriores son verdaderos heroes, entregaron sus vidas al servicio de Jesuscristo, a lo que el predicó y guian a toda una multitud en sus pronunciamientos para que seamos realmente felices, porque verdaderamente no es mas feliz el que recibe, sino el que dá sin esperar recibir nada a cambio. Al final de los tiempos Dios tiene la última y verdadera palabra. Que tenga misericordia de todos nosotros.