LLumes, pueblo con nombre y apellido, tierra de puras raices, siembra de mis apellidos Martin Cebolla, orgullo que se lleva en la sangre, nombre que se guarda en el mejor sitio del corazon.
Yo estuve trabajando aquí, y conservo grandes amistades entre sus habitantes. No os olvidaré nunca porque sois de lo bueno lo mejor , y de lo mejor lo superior. Un besote.
Una Charra.
En vez de semejante fachada en ladrillo rojo, que tapa además la portada auténtica, se podían haber gastado el dinero en arreglar la torre, que cualquier día se viene abajo.