La verdad es que no debe extrañarnos nada que Carretero, a pesar del alto cargo institucional que ocupa y de autodefinirse como una "persona de orden", se comporte como un acalorado radical del separatismo a la hora de largar por esa boca, puesto que su militancia en izquierda Republicana le concede "licencia" para incitar a la felonía hacia España, consciente como es y así se demuestra cada día de las complacencias que ZIPIZAPE otorga a ERCulo.