La magnitud definitiva de las Glosas Emilianenses se debe a las anotaciones escritas en el romance hablado en
La Rioja en el siglo XI, para algunos autores como Manuel Alvar dialecto riojano, separado completamente del latín original y germen de la que sería lengua nacional. Pero para llegar a la lengua castellana en su forma literaria y con autor conocido deberemos esperar dos siglos, eso sí, sin necesidad de movernos de este pequeño
valle riojano, con la poesía de Gonzalo de Berceo.