Me parece que esos bienes de los museos, de los edificios, religiosos o civiles pueden ser disfrutados por todos, ricos y pobres.
Si nuestros antepasados hubieran destruido las pirámides, Santiago de Compostela, la Gioconda o las Meninas nos habriamos perdido algo muy importante en nuestro vagaje cultural. Pero, en fin, siempre hay mentes lúcidas que intentan proteger el patrimonio cultural y natural para nuestros nietos.
Si nuestros antepasados hubieran destruido las pirámides, Santiago de Compostela, la Gioconda o las Meninas nos habriamos perdido algo muy importante en nuestro vagaje cultural. Pero, en fin, siempre hay mentes lúcidas que intentan proteger el patrimonio cultural y natural para nuestros nietos.