¿Cúantas veces has descarrilado Manuel...? Es apasionante llevar un tren a trescientos y saber frenar a tiempo y ajustar las velocidades establecidas. Pero claro hay que tener en cuenta las muchas habilidades que se requieren para llegar a la hora a Florencia y con los pasajeros contentos.
Un abrazo.
Un abrazo.
Algún forero pensará que el abuelo y quien suscribe están usando un lenguaje criptográfico. Bueno, por una vez, y sin que sirva de precedente puede que se considere así. Y es que abuelo, aunque sea virtualmente, me lío con eso de llevar un tren que se pone a trescientos km. hora. Más que todo en el puñetero stop. O me quedo corto, o me paso. Seguiré practicanto porque, a este paso, no voy a llegar nunca a Florencia. Se ve que todos lo caminos conducen hasta Roma, pero no todos llegan a la capital ... (ver texto completo)