¡Qué triste semana sin tu entrega!
Los brazos vacíos, los lirios se mueren;
la acacia está mustia
y el cordero enteco.
La tarde muere en la penumbra.
No cantan ya los petirrojos
las canciones de siempre.
Los cielos se cubren con negro mantón.
Nadie susurra albricias a la alondra.
El jilguero tiene apenada el alma. ... (ver texto completo)
Los brazos vacíos, los lirios se mueren;
la acacia está mustia
y el cordero enteco.
La tarde muere en la penumbra.
No cantan ya los petirrojos
las canciones de siempre.
Los cielos se cubren con negro mantón.
Nadie susurra albricias a la alondra.
El jilguero tiene apenada el alma. ... (ver texto completo)