04 de mayo de 2007
Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!
A lo largo del Tiempo pascual, las lecturas de la Misa nos presentan escenas tomadas de los Hechos de los Apóstoles. Causa una inmensa alegría comprobar que desde el principio, desde el día de Pentecostés, los primeros fieles tenían la clara conciencia de constituir la nueva familia de Dios en la tierra, fundada en el sacrificio pascual de Cristo y en la efusión del Espíritu Santo. Llenémonos de gozo y de responsabilidad, ... (ver texto completo)
Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!
A lo largo del Tiempo pascual, las lecturas de la Misa nos presentan escenas tomadas de los Hechos de los Apóstoles. Causa una inmensa alegría comprobar que desde el principio, desde el día de Pentecostés, los primeros fieles tenían la clara conciencia de constituir la nueva familia de Dios en la tierra, fundada en el sacrificio pascual de Cristo y en la efusión del Espíritu Santo. Llenémonos de gozo y de responsabilidad, ... (ver texto completo)