No digáis tantas estupideces. Eso que ha pasado está mal hecho, pero tampoco hay que darle mayor importancia. Allá cada uno con sus actos. No somos nadie para condenar y mucho menos juzgar lo que hacen o dejan de hacer los demás. Desde luego que es una chiquillada de muy mal gusto, pero por ello no tienen que pagar justos por pecadores. Esas bobadas las han cometido tanto "personas" de la Calle Real como de La Plaza. Solamente hay que remontarse dos domingo de resurrección atrás en la entrada de ... (ver texto completo)