La virgen de la esperanza de la macarena es lo máximo. Fui torero y por ende admirador ferviente de ella. Hoy como abogado y periodista continuo con mayor fe, sin exageraciones considero que en mi país colombia, no existe una estatua mejor que la mía, la mande elaborar bajo mi asesoría de un escultor, quién a su vez la había hecho para la capilla de la plaza de toros de manizales, caldas, colombia. La macarena, es pará mi, mi pensamiento diario y mi sombra permanente. Quisiera pertenecer a la cofradia ... (ver texto completo)