Hoy he estado muy cerca de atropellar a una señora que caminaba por el inexistente arcen de la carretera de Tomares a Nueva Sevilla. Hace unos dias me pasó igual con un ciclista. Sé que no soy el único, pero pocos se quejan. ¿Quien no ha estado alguna vez a punto de empotrarse contra el autobús o un camión en algunas de las curvas? ¿Tengo que esperar a convertirme en un homicida involuntario, y encontrarme en la carcel, para que alguien solucione el grave problema de esa dichosa carretera? ¿El día ... (ver texto completo)