Viniendo de Arabia Saudita, un reino del desierto sin ríos ni arroyos perennes o lagos permanentes de aguas dulces, y donde las precipitaciones son escasas e infrecuentes, comprendo profundamente el valor del agua dulce.
En el pasado no muy distante, cuando imperaba el estilo de vida tradicional en mi país, las pequeñas ciudades y las sociedades nómadas podían florecer aquí porque estaban bien adaptadas a este medio ambiente de escasez de agua. No desperdiciaban agua y no consumían más del que ... (ver texto completo)
En el pasado no muy distante, cuando imperaba el estilo de vida tradicional en mi país, las pequeñas ciudades y las sociedades nómadas podían florecer aquí porque estaban bien adaptadas a este medio ambiente de escasez de agua. No desperdiciaban agua y no consumían más del que ... (ver texto completo)