La LAMBRA, junto a muchos terrenos de
monte que quedan en
Rus, son dignos de admirar y respetar. No sabemos el valor que ello tiene y está en manos de desaprensivos que les meten fuego para quemar ramón, los roturan para meter un par de olivas, talan
árboles con cientos de años y un largo etcétera.
Estamos quemando nuestras raíces, yo soy
joven y por desgracia me meten en el bote de los que pasan de todo, pero no es así y creo que la
juventud se tiene que ver por algún lugar. Todos los años voy
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