Amigo y Compañero Calimero, este es el
mensaje del que te hable y que estaba en el buzón de tu Consejería:
Conozco a grandes rasgos, la
historia que nos relatas, pero comprenderás que no puedo ofrecer una consejería, ni hacer mención alguna, a una persona que no está presente en el
foro. No tendría el más mínimo inconveniente, más sabiendo que ha llamado tu atención. A ti, si quiero hacerte llegar mi más profunda admiración por la preocupación que muestras hacia los demás, hacen falta más personas
... (ver texto completo)