A veces hecho de menos, aquellas comidas, que preparaban nuestras madres, a veces con imaginación otras porque la alacena, estaba llena y la comida era mejor, pero es que dedicaban casi todo el dia a hacer la comida, no había burano, y la chimenea era el único sitio para concinar, quien no recuerda aquellas trévedes de difentes tamaños, segun era el recipiente donde ivas a cocinar. Aquel soplillo de esparto, para azuzar el fuego, aquellas tosidas por el humo, que se te caian las lágrimas. Pero los ... (ver texto completo)