A quien pueda interesar.
"Víctimas de un enorme engaño"
No sorprende la elevación a los
altares de Adolfo Suárez en el momento de su muerte por parte de políticos, periodistas y creadores de opinión. Ni siquiera esos honores de ética y estética franquista, con los mismos curas, obispos y
militares que exhibía la televisión única de los años sesenta, organizados por el Gobierno actual y coreados por todos los partidos. No sorprende tampoco el
coro mediático oficial entonando el canto gregoriano
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