Ese proceso espontáneo e imparable, al cual según tú no tiene futuro oponerse, la cruda realidad hará que se pare espontáneamente, sin que tú ni yo hagamos nada por pararlo. Ese momento llegará cuando el que vaya a pasar un fin de semana a su apartamento en la costa, abra el grifo y compruebe que no sale más que aire o vaya a jugar al golf y el green esté seco, o vaya a bañarse en la piscina y esté vacía, o vaya a beber agua y tenga que comprarla en el súper, porque desde la "España seca" ya no habrá ... (ver texto completo)