Buenas tardes marteños, mis antepasados son de este
pueblo tan peculiar.
Tengo buen recuerdo de los vecinos de
Martos, pero por otra parte nunca se me olvidará el primer día que me fui a la cama después de una recogida de
aceitunas en un
olivar de mi abuela, ya que esa
noche estuve viendo constantemente en mi mente: ACEITUNAS NEGRAS.