MEDITACIÓN.
La tristeza se apodera de mi corazón
y mis ojos están henchidos de lágrimas.
Ni en mis sueños me abandona esta intranquilidad,
este sobresalto del corazón.
El cielo encantador de mi patria,
aumenta el dolor de mi alma.
Sufro, sin encontrar un amuleto, ... (ver texto completo)
La tristeza se apodera de mi corazón
y mis ojos están henchidos de lágrimas.
Ni en mis sueños me abandona esta intranquilidad,
este sobresalto del corazón.
El cielo encantador de mi patria,
aumenta el dolor de mi alma.
Sufro, sin encontrar un amuleto, ... (ver texto completo)