Como no quiero que se amargue el día, os voy a enviar un "postre" para que lo hagais este fin de semana, proviene del Libro de Cocina de Pachuelo, que creo que en parte lo ha sacado del Libro del Buen Amor, del tío ese que ahora no me acuerdo.
".... BARRIGAS DE MONJA
INGREDIENTES
1 kilo de hojaldre o de pasta quebrada, harina, azúcar glas, canela en polvo, crema pastelera o cabello de ángel o frutas confitadas.
PREPARACIÓN
Esta receta se puede preparar en el horno o en fritura; en el primer caso, se empleará hojaldre, y en caso de freír las barrigas, es mejor utilizar pasta quebrada.
Preparado el hojaldre, se extiende sobre una superficie lisa enharinada con la ayuda del rollo pastelero; se corta en tiras que se rellenan con crema pastelera, cabello de ángel o frutas confitadas partidas en trozos pequeños y remojadas en almíbar. Se cierran como si fuesen unas empanadillas con el cortapastas o un tenedor y se meten al horno o se fríen.
Una vez en su punto, se retiran a una fuente, se espolvorean con azúcar glas mezclado con canela en polvo o vainilla y se sirven templadas o frías.
Esta pieza de repostería, que no deja de ser una empanadilla dulce, recibe el curioso nombre de barrigas de monja en algunos pueblos españoles y, en la actualidad, se comercializan en Portugal, en las tierras fronterizas con Salamanca y Zamora.
El dulce portugués es parecido a una empanada redonda —barriga— y con un trocito de pasta en el centro que simula el ombligo..."
Que os aproveche, y Vd. Sr. Pachuelo vaya preparando la comisión por la publicidad emitida.
".... BARRIGAS DE MONJA
INGREDIENTES
1 kilo de hojaldre o de pasta quebrada, harina, azúcar glas, canela en polvo, crema pastelera o cabello de ángel o frutas confitadas.
PREPARACIÓN
Esta receta se puede preparar en el horno o en fritura; en el primer caso, se empleará hojaldre, y en caso de freír las barrigas, es mejor utilizar pasta quebrada.
Preparado el hojaldre, se extiende sobre una superficie lisa enharinada con la ayuda del rollo pastelero; se corta en tiras que se rellenan con crema pastelera, cabello de ángel o frutas confitadas partidas en trozos pequeños y remojadas en almíbar. Se cierran como si fuesen unas empanadillas con el cortapastas o un tenedor y se meten al horno o se fríen.
Una vez en su punto, se retiran a una fuente, se espolvorean con azúcar glas mezclado con canela en polvo o vainilla y se sirven templadas o frías.
Esta pieza de repostería, que no deja de ser una empanadilla dulce, recibe el curioso nombre de barrigas de monja en algunos pueblos españoles y, en la actualidad, se comercializan en Portugal, en las tierras fronterizas con Salamanca y Zamora.
El dulce portugués es parecido a una empanada redonda —barriga— y con un trocito de pasta en el centro que simula el ombligo..."
Que os aproveche, y Vd. Sr. Pachuelo vaya preparando la comisión por la publicidad emitida.