JIMENA: ---------------------Arboles, Vida y Cultura II---------------------------...

---------------------Arboles, Vida y Cultura II---------------------------
Muchas civilizaciones consideran los árboles como símbolos sagrados. Lo digno de veneración, lo sagrado, es la naturaleza: los animales, las fuentes, los ríos, los árboles. Se dice que el templo más antiguo para muchos pueblos es el bosque, después cuando se construyeron templos, a su alrededor se plantaban bosques sagrados, cortar los árboles era un acto sacrílego, aunque se podían podar sus ramas.
En Oriente se mantuvo el culto a la naturaleza hasta nuestros días. Buda se había transformado treinta y tres veces en genio de los árboles y el budismo tiene gran relevancia. Los taoistas tienen al melocotonero como símbolo de la inmortalidad. El cerezo en Japón es símbolo de la belleza y de la frugalidad.
La atención y el respeto por el medio ambiente se encuentra en el Antiguo Testamento. En la Biblia en el libro del Génesis, el libro de Enoc, el libro del Apocalipsis, los árboles del Paraíso, plantados en el Jardín de Edén, de caracteres míticos o simbólicos llamados: el "árbol del conocimiento y de discernimiento del bien y el mal, o de la sabiduría" y el "árbol de la vida eterna o de la inmortalidad". Popularmente, en las artes visuales estos árboles son representados como manzanos.

La mitología clásica, antiguos griegos, helénicos y romanos, consagraban: Robles a Zeus-Júpiter y Artemisa-Diana. Rosas y mirtos a Afrodita-Venus. Laureles a Apolo. Bosques a Artemisa-Diana. Vides a Dionisios-Baco. Fuerzas de la naturaleza a las Ninfas. Jardines y viñas a Priapo (fecundidad). Amapolas o adormideras a Demeter. Olivos a Atenea. Pinos a Cibeles. Perales a Cástor y Pólux.
Había árboles propicios que favorecían la fortuna, como el olivo, la palma, el laurel. Otros eran árboles infaustos como el tejo o "árbol de la muerte" y el ciprés que aún hoy simboliza los difuntos. La Palmera se relaciona con la fecundidad, el Granado con la opulencia, el Laurel con el éxito y la salud, el Nogal con la sabiduría, el Olivo con la luz, el Avellano con la ciencia y la inspiración, el Peral con la Luna, el Olmo con los sueños, el Almendro con la pasión.
Roma, estaba rodeada de bosques sagrados. Los romanos tenían al borde de los caminos algunos árboles consagrados “árbor sancta”, de los que colgaban exvotos y alzaban altares. Desde el siglo IV con el triunfo del cristianismo, desde el emperador Teodosio, se intentó prohibir el culto a los árboles en los Concilios y mediante leyes y ordenanzas, así en el siglo VII se multaba con con la mitad de sus bienes a quien adorase un árbol considerado sagrado.
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Si en Oriente reyes y grandes sabios procuraban preservar la naturaleza. En Occidente se preanunciaban inminentes desatres
Plinio el Viejo (23 d. C.) escritor, naturalista e historiador considerado como uno de los primeros ecologistas. llamó la atención sobre el daño ambiental que causaba la intervención humana.
Galeno de Pérgamo (131 d. C.) protestó contra el daño que provocavan las explotaciones mineras de cobre de los romanos. Era práctica habitual el uso de plomo en cosmética y pinturas, así como la mezcla con la uvas para endulzar el vino. Los historiadores aseguran que el envenenamiento por plomo fue una de las causas del declive del imperio romano, junto al mal drenaje de los ríos, alteraciones de la tierra y de la excesiva y masiva desforestación.
Hay que tener presente las minas de Rio Tinto en Huelva, quizás las minas de plata, oro y cobre más antiguas y productivas de la antiguedad: tartesos, fenicios, romanos las trabajaron. La explotación por los ingleses a finales del siglo XIX dió lugar a episodios de desastre ecológico y de tragedia humana, en particular el año 1888 conocido como "año de los tiros" donde 200 personas fueron masacradas. "El Corazón de la Tierra" de Juan Cobos Wilkins es una novela que describe el levantamiento popular de los mineros y de los pueblos de la zona, ha sido llevado al cine con el mismo título. Nos habla de las "teleras" de combustión para la obtención del plomo, que producían una densa capa de gases o "manta" que creaba una situación desastrosa en la vegetación de la zona y sus alrededores, y era causa de enfermedad y sufrimiento para los mineros y vecinos de las poblaciones cercanas a las minas. El “día de los tiros” y ”la venganza del pueblo” es un día de invierno de 1888, en el que se produjo la tragedia, muestra de un conflicto entre el poder de los ingleses, en plena revolución industrial y expansión imperial, apoyados por un gobierno español caduco y decadente, frente a la población con sus alcaldes al frente y los trabajadores de las minas. A posteriori, los ingleses realizaron una campaña de reforestación, de la que son muestra los pinares actuales de la zona.

El mundo actual se nos muestra paradójico frente a la capacidad de conocimiento disponible, y sin ánimo de ser catastrofista, solo se precisa visualizar a través de las fotos realizadas en estos últimos años por los satélites, el gran impacto de las talas de árboles que se llevaron a cabo a nivel global, y que siguen persistiendo de forma desaforada e incontrolada a nivel coninental, con el único objetivo de la obtención del beneficio dinerario, por unos pocos, los dueños del cotarro. Los ecologistas que prestaron y prestan atención al medio ambiente, son a menudo marginados de la vida política.
Gandhi es uno de los profetas que creía y testimoniaba "vivir simplemente para que otros puedan simplemente vivir"