Más sobre la "carrera".
El nombre de "carrera", en gran parte de los pueblos andaluces, se le solía dar a la calle mas importante del pueblo, por ser donde están(o estaban) situados los locales comerciales y bares mas importantes de la localidad.
Como han citado anteriormente otros contertulios, se puede comprobar, que la de Jimena se correspondía perfectamente con ésta función.
Lo que no se ha mencionado es la costumbre de "pasearse" arriba y abajo, los domingos y festivos, después de la Misa de doce. A los más jóvenes les sorprendería ver a todas las pandillas(entonces las chicas por un lado y los chicos por otro), parejas de novios oficiales, matrimonios con niños pequeños y hasta los abuelos, no parar de subir y bajar por la carrera hasta la hora de la comida. Claro, entonces, hablo de la decada de los sesenta, había el doble de habitantes de los actuales 1.500.
El domingo pasado a las doce y algo de la mañana, bajé por los escalones del Potro para ir a la plaza, no me encontré con nadie absolutamente.
La nostalgia a veces duele en el corazón.
El nombre de "carrera", en gran parte de los pueblos andaluces, se le solía dar a la calle mas importante del pueblo, por ser donde están(o estaban) situados los locales comerciales y bares mas importantes de la localidad.
Como han citado anteriormente otros contertulios, se puede comprobar, que la de Jimena se correspondía perfectamente con ésta función.
Lo que no se ha mencionado es la costumbre de "pasearse" arriba y abajo, los domingos y festivos, después de la Misa de doce. A los más jóvenes les sorprendería ver a todas las pandillas(entonces las chicas por un lado y los chicos por otro), parejas de novios oficiales, matrimonios con niños pequeños y hasta los abuelos, no parar de subir y bajar por la carrera hasta la hora de la comida. Claro, entonces, hablo de la decada de los sesenta, había el doble de habitantes de los actuales 1.500.
El domingo pasado a las doce y algo de la mañana, bajé por los escalones del Potro para ir a la plaza, no me encontré con nadie absolutamente.
La nostalgia a veces duele en el corazón.