Gracias prima. En verdad, no me lamento haber llegado un buen día a esta hermoso país; por el contrario, siempre he mantenido que mi vivir en élla me permitió, entre otras cosas, tener conceptos y criterios de la vida misma, tal vez diferentes a los que hubiese tenido de no haber salido de mi tierra natal.
Venezuela fué uno de los paises que, en décadas pasadas, acogió con mayor receptividad, a un gran número de emigrantes europeos. Su gente amable, cálida y sencilla, nunca impuso obstáculo alguno,
... (ver texto completo)