A MI HERMANA RAFA:
Corriendo hasta el corazón/ de una
amiga y hermana,
no me quedaré parado/ correré toda una vida,
si hace falta dos,/ para que sepas que soy tu
amigo,
que no me olvido de esa mañana,/ en que te convertiste en mi hermana.
Y aunque pase el tiempo,
y vayamos envejeciendo,
nuestra alma y corazón seguirán jóvenes,
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