No nos queda otra,
Iznatoraf, que rendirnos a tus plantas y gritar ¡ole, ole y ole! Soy de
Sorihuela del Guadalimar, y estuve en el traslado y recibimiento de la
Virgen de la Fuensanta en vuestra Villa. Todavía me dura la emoción, como diría alguien por ahí, se califica con "dos palabras": "im-presionante". Solemne, masivo, caluroso, grande... Vamos, una maravilla. Nos habéis dejado el listón bastante alto a las otras Villas, de verdad, será difícil superar vuestra organización y todo.
Este sábado
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