Un dia llegué a la tierra de llanto y de ceniza sin saber ni sentir el gran desgarramiento, y asi me iré una
noche rencóndita, imprecisa, sin conocer el dia, la hora ni el momento.
Un dia llegó la vida como un viaje sin prisa, como una lumbre ciega en su deslumbramiento, como una abeja amarga de llanto y de sonrisa.
Y asi vendrá la muerte un dia sin pensamiento, cual negra
mariposa de tormentosa brisa, de golpe, asi lo mismo que cuando sopla un viento...
Nostradamus.