Relato.
Ya en vísperas, los estruendosos estallidos de pólvora en el
cielo nos hacían presagiar el dia después.
Ya al alba toman sus primeros cafés en los viejos
bares de la
plaza, engalanados en sus mejores atuendos, dialogan alrededor de un cafe.Aceras y
puertas limpias con los primeros claros del dia.
Azul el cielo, verde frondoso la ladera del
caballo.Unas manos viejas y cansadas espolvorean unas gotas de
agua sobre los viejos adoquines.
Los primeros rayos de sol, el primer corretear de niños
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