Apreciado Diego,no importa quien yo sea sino que tu padre está bien. Sólo dile que soy de los chiquillos de la Placeta y que en los años sesenta jugamos bastante en los terraplenes que había debajo de la
casa de tu abuela y, también, en la
fábrica de aceite de la
España.
Espero que veas el comentario que te hago respecto al milagro de la langosta en su lugar correspondiente y que sepas que yo nunca te consideré traidor pues eso te lo dice alguien de
Villarrodrigo porque sumas entradas a la página
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