Me causa verdadera pena comprobar que aun siguen las mismas tonterías de hace 50 ó 60 años entre los dos
pueblos. Tengo ya 70 años y soy emigrante desde hace 49; cuando residía en
Villacarrillo también era de los que despotricaba contra los villanovenses sin fundamento alguno.
Los años me han hecho ser tolerante y comprender que nadie es mejor que nadie, que debemos tendernos las manos y abrazar al contrario, que en este caso no lo es porque es un
pueblo hermano.
Aquellas trifulcas eran el producto
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