Digo al que tiene de todo. ¡No estarías muy lejos del aburrimiento cuando te has asomado y has picado el anzuelo!.
Me alegra tengas de todo en tu
casa, no siendo así en la mía, mi vestuario y zapatos los cuelgo en una punta del techo, metidos en una bolsa de plástico, como antiguamente se colgaban los melones para que llegaran a su plena madurez y evitar así no amargaran en su parte que pega a la tierra. No se si en alguna ocasión te has identificado con la forma de cuidar mi atuendo. De todas
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