Que pena Francisco, espero que vuelva, le veo como un buen ejemplar, suelo acordarme de ti muy a menudo, el motivo esa afición que compartimos hace muchos años, suelo pasarme buenos ratos en mi Balcón viéndolos volar, parece ser que en el pueblo hay afición y la verdad yo disfruto, en mi próxima visita a Jimena espero poder visitar tu palomar, por cierto me tiene intrigado el funcionamiento de la puerta tan distinto de la entrada o salida de los animales a la calle con respecto a las que se usaban.
La experiencia me dice que ya no volverá, solo me consuela que ha dejado descencencia y que según las Leyes de Mendel a la quinta generación se repite el individiu en custión.