LAS TORMENTAS

Cierto día, a un joven emprendedor le concedieron una entrevista de trabajo en una compañía naviera. Al reunirse con el director, este le dijo:
–Muchacho, quiero advertirte de que es un trabajo peligroso, ya que algunas veces el mar se embravece. Dime, si estás en medio de una gran tormenta, ¿qué harías con tu barco?
–Ningún problema. Bajaría el mecanismo de defensa que tienen todos los barcos, pesas, enormes lastres que mantienen el barco estable incluso en medio de una gran ... (ver texto completo)
El maestro le pregunta al niño, ¿quien es más inteligente tu perro o tu? y el niño responde el perro, porque yo le hablo a él y él me entiende pero el me habla a mí y yo no lo comprendo.
Un buen maestro es el que enseña lo que sabe y hace lo que enseña.
Aprende a escuchar o de lo contrario tu lengua te volverá sordo.
Cuida tu ambición. Puede volar pero también arrastrarse.
Buenas noches Antonia. dulces sueños.. un abrazo.
Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo. Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta de que iba a morir.
En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había ... (ver texto completo)
Muchos serían felices con la mitad de lo que tu tienes.
A veces, la vida trae regalos que no abrimos porque creemos que no son para nosotros.
En el mundo hay dos tipos de personas: Los realistas y los soñadores, los realistas saben a dónde van, los soñadores ya están allí...
La puerta mejor cerrada es aquélla que puede dejarse abierta.
La gente ve lo que quiere ver. Y, en muchos casos, lo que le dicen que ha de ver.
Buenas noches Antonia. felices sueños. un abrazo.
Se cuenta qué un día, un cazador en una noche muy fría, salió muy decepcionado a buscar la muerte, ya que no tenía suerte en el amor y en esa noche de invierno, se topó con una hembra de coyote que estaba a punto de dar a luz.
El hombre sobresaltado de la impresión de ver a la coyote, pensó que lo atacaría, pero la pobre coyote pensó lo mismo, apenas tenía fuerzas para ponerse en pie.
El hombre dándose cuenta de la situación, decide ayudarla cubriéndola con las pocas cobijas que llevaba, pero eran ... (ver texto completo)
Nunca quedaros con las ganas de abrazar a alguien o decirle "te quiero"... estamos aquí de paso.