Mirándolo por el lado positivo, aquí dicen que el pan engorda, así se shorran de hacer kilos supérfluos.
Viéndolo desde ese ángulo..., tienes razón: ¡adios al pan, a las pastas, a los pasteles, etc. etc. etc... Pero resulta que tampoco se consigue la harina de maiz para sustituir el pan por la arepa ¡y eso sí que afecta a los venezolanos!, pues realmente, para éllos, el pan no es tan imprescindible como su criollita arepa (que es el acompañante natural en sus comidas, como lo es el pan para nosotros). Definitivamente, nos tienen en una dieta obligada. ¿Aún están en la aceituna?