LAS GOLONDRINAS DE NUESTRA VIDA (Por Luismarín)
En mi infancia, yo asistí pocos cursos a la Escuela Nacional, con nueve años comencé a preparar el examen de Ingreso y lo hice bajo los “auspicios” de Don Fernando Hermoso. Durante un par de cursos antes, en las “Escuelas del Molino del Pan”, tuve como maestro a Don Miguel Torres. Las tardes de primavera, ya calurosas, y a la vez largas y luminosas, eran propicias para que una agradable “modorra” nos invadiera a los alumnos y al profesor. Sin embargo, ... (ver texto completo)
En mi infancia, yo asistí pocos cursos a la Escuela Nacional, con nueve años comencé a preparar el examen de Ingreso y lo hice bajo los “auspicios” de Don Fernando Hermoso. Durante un par de cursos antes, en las “Escuelas del Molino del Pan”, tuve como maestro a Don Miguel Torres. Las tardes de primavera, ya calurosas, y a la vez largas y luminosas, eran propicias para que una agradable “modorra” nos invadiera a los alumnos y al profesor. Sin embargo, ... (ver texto completo)
Podias no haber cerrado el final de la película porque se lo has puesto "joio".
Estoy pensando que si hiciésemos un censo de todos esos niños que la quisieron como "novia" eterna y le mandásemos un regalito en forma de "vil metal", a lo mejor se podía dar un garbeo por estas tierras y además de darse un gusto, nos complacería con su presencia a sus mas fieles admiradores.
Estoy pensando que si hiciésemos un censo de todos esos niños que la quisieron como "novia" eterna y le mandásemos un regalito en forma de "vil metal", a lo mejor se podía dar un garbeo por estas tierras y además de darse un gusto, nos complacería con su presencia a sus mas fieles admiradores.