A veces me digo ¡que inbécil eres, no tú, soy yo! y esta es una de ellas.
Ayer hice una excepción conteste a un anónimo y me equivoque, Sr anónimo los que se esconden nunca me gustaron, si alguna vez me quieres dar las gracias por algo, me las das o en persona o por telefono o en mi correo que seguro que lo sabes y con esto queda todo terminado eso si no volverá las zorra, Francisco a estos ni agua.