A Paco Barrancondo:
Efectivamente. Echar cohetes delante del Santo era lo normal. Había accidentes, pero eso era casi la regla del juego.
Una cosa que sí hecho de menos es que, cuando pasaba la procesión por las calles, algunos vecinos por promesa quemaban una traca cruzando la calle y una rueda. En la puerta de mi casa, en la de mi tio Bibiano y algunas más.
Lo de las peladillas es cierto y se han estado echando hasta que ha fallecido María (Mariquillas) la mujer de Celedonio (vivian al lado ... (ver texto completo)
Efectivamente. Echar cohetes delante del Santo era lo normal. Había accidentes, pero eso era casi la regla del juego.
Una cosa que sí hecho de menos es que, cuando pasaba la procesión por las calles, algunos vecinos por promesa quemaban una traca cruzando la calle y una rueda. En la puerta de mi casa, en la de mi tio Bibiano y algunas más.
Lo de las peladillas es cierto y se han estado echando hasta que ha fallecido María (Mariquillas) la mujer de Celedonio (vivian al lado ... (ver texto completo)