Yo antes que una medalla de oro, le pediría al alcalde, que lograra de cualquier manera colocar los tres cedros centenarios desaparecidos durante su legislatura en la
Plaza de José Bueno y que ha dejado a ésta totalmente desangelada y que para mí personalmente, deberán pasar al menos unos cien años para poder pasar por ese antiguo lugar, con la confianza de que puedan estar ahí de nuevo. Mientras tanto para subir a la
parroquia, he optado por cojer otro itinerario.
Creía que existía un
ayuntamiento ... (ver texto completo)