Ahí está la madre del cordero: el trabajo, las nuevas tecnologías, la vivienda, la formación y el estudio.
Las
cruces, aunque a todos nos gusten y colaboremos con ellas, no dejan de ser un engañabobos,
pan y
circo.
Las cuestiones vitales son: ¿están nuestros jóvenes bien formados? ¿Se preocupan por el estudio y por ser competentes en cuanto a formación y participación? ¿Aspiran a cambiar su
pueblo? ¿Disfrutan y saben utilizar las nuevas tecnlogías? ¿Serían capaces de ocupar puestos de trabajo
... (ver texto completo)