Malos somos todos, hasta que damos con un trocillo que parece estar esperándonos.
Hoy he salido aquí en Sotiel a la Carrucha donde estaban los
huertos, para ver donde están haciendo las
casas nuevas y me encontré dos abiertos pero pequeños y me entro el gusanillo y de aquí me fui al cabezo del matadero y me he traído seguro, seguro los tres cuartos de quilos pero después de dar varias vueltas a los cabecillos y no creas que son grandes, mas o menos como trompos, aunque mi vista no esta muy bien
... (ver texto completo)