No nací peñera, pero me siento como tal porque toda persona que pisa ese peñon, de allí no quiere bajar, por mis venas corre sangre moguereña y estoy orgullosa de ello.Pero mi corazón me lo robaron un 26 de abril de 2002 que subí a esa peña y allí me enamoré de esa santísima virgen, que al solo mirarla me hizo sentirme mujer, me hizo ver la vida y ver la devoción y el respeto que se le tiene en LA puebla de guzmán y en toda españa entera porque estoy completamente segura de que toda persona de españa ... (ver texto completo)