Bárbara, la poesia esta hecha, para esos abuelos y para todos los que, como ellos pasaron por verdaderas calamidades, nunca con el ánimo de sacar lágrimas. Deja las lágrimas para recordar momentos de alegría. Ellos nos dieron y nos siguen dando, lecciones de amor. Un abrazo
tienes razon, antonio con la poesia lloro pero rio con otros muchos recuerdos pues me crie con ellos. un abrazo